Historia de Éxito

La Mano del Señor en Mi Vida
Por: Ángela Romero Gatica
Rama Victoria
Distrito Victoria

A fines del año 2004 regrese de la Misión Buenos Aires Sur, dar a conocer el evangelio a mis hermanos argentinos fue una experiencia maravillosa. Durante este tiempo tan lindo se intensifico en mí el deseo de estudiar pedagogía básica, profesión que siempre me gustó. A los pocos meses de regresar ingresé a la carrera en la universidad Arturo Prat en la ciudad de Victoria, lugar en donde vivo. El desafío era grande sabía que tenía las capacidades necesarias para estudiar, pero no el dinero para costear los estudios durante cinco años, decidí confiar en el señor sabiendo que si yo cumplía con mi parte él lo haría también.

El primer año lo pagué gracias a la ayuda de mis padres y de un ángel que se ofreció como regalo de cumpleaños cancelarme un semestre en la universidad, para mi gran alivio el primer año estaba cubierto, me sentía agradecida, pero pensaba de continuo en la forma de costear los semestres que vendrían. Ya estaba en la mitad del segundo año y me encontraba en la misma situación del año anterior, entonces milagrosamente apareció otra persona que me facilitó a modo de préstamo la cantidad suficiente de dinero para cubrir mi segundo año de estudio, la mano del señor estaba detrás de todo, yo lo sabía.

Durante el tercer año de estudio me case con un hombre maravilloso, mi vida dio un giro completo, por lo tanto, el desafío de continuar mis estudios llevando una vida de casada se volvió aún más complejo. Encontré un trabajo que me permitió pagar el quinto semestre de la carrera, pero a mitad de este nuevamente quede sin trabajo, fue entonces que postule al Fondo Perpetuo para la Educación, durante los tres semestres que me restaban el programa me ayudó con el financiamiento de mis estudios. El saber que tendría el apoyo para terminar mi carrera me llenó de tranquilidad y esperanza. Al mismo tiempo que recibía ayuda de FPE, me ofrecieron trabajo en la universidad en donde estudiaba, en el Instituto de Investigaciones Pedagógica, comencé haciendo labores de ayudantía y luego como asistente de dirección. Hace un año me titulé y actualmente me desempeño como profesional de apoyo en investigación y asesoría a escuelas de la IX región.

Pienso en todas las bendiciones que he recibido; mi hija Emma, mi amado esposo y en las tiernas misericordias de Dios y se me llena el corazón de gratitud. La experiencia con el FPE ha fortalecido mi testimonio del evangelio y me ha ayudado a alcanzar la excelencia. El ser profesional ha mejorado mucho mi calidad de vida.

Espero que mi experiencia ayude a otros a confiar en el señor, sé que la única forma de alcanzar el éxito es a través de la perseverancia y de un esfuerzo continuo siempre tomada de la mano de él. Esta es la iglesia de Cristo, él la dirige, sé que el programa FPE es inspirado por Dios, lo testifico y comparto en el nombre de Jesucristo amén.




Con sus padres Elba y Máximo en el día de su ceremonia de egreso.





Con su esposo Guillermo y su hija Emma.