Mauricio Andres Cabezas Parra
Rama Tierras Blancas
Distrito Coquimbo
Al regresar de mi misión, el Fondo Perpetuo fue una gran bendición en mi vida. Desde que escuche al Presidente Gordon B. Hinckley hablar de este plan, pude sentir el Amor del Señor y la necesidad de demostrarle mi gratitud a través de mi esfuerzo y el pago mensual de mi deuda con Él. A cambio sabía que obtendría, además de mi Título Profesional, grandes Bendiciones Espirituales.
En una ocasión, vino a nuestra Estaca el Hermano encargado el Fondo Perpetuo, para tener una charla acerca de Carreras y del fondo mismo. Fue una reunión muy especial, en donde sentí fuertemente el Amor de Mi Padre Celestial y Su Hijo Jesucristo, aprecié el Poder de la Humildad que me invadió, al sentir tanta gratitud. Al finalizar la reunión tenía mi pecho henchido y me sentía muy emocionado, supe en mi mente entonces que me pedirían ofrecer la última oración, y así fue, subí al pulpito y casi no podía hablar. Desde ese momento el Fondo Perpetuo se torno algo más especial aun, algo sagrado.
Me case un año antes de titularme y jamás tuve problemas para pagar mis cuotas.
Hoy soy un profesional con un buen trabajo, grandes bendiciones espirituales y temporales, tengo el gozo de estar con mi amada esposa y una hermosa y dulce hija de 5 meses.
Sé que el Fondo Perpetuo es un programa inspirado y que el Señor espera que disfrutemos de sus beneficios con responsabilidad y gozo, sé que si así lo hacemos, encontraremos grandes bendiciones en el transcurso de nuestra vida laboral, lo que permitirá tener una mejor calidad de vida, siendo responsables con nuestro dinero, pagando nuestros diezmos y disfrutando de la paz que hayamos cuando tenemos todo lo que necesitamos, después de dar nuestro mejor esfuerzo.
Sé que Jesuscristo Vive y que el Fondo Perpetuo, en gran medida, nos permite ser mas como Él.