Bienvenidos a Hermana Tapia, nueva misionera de servicio en el Centro de Servicios del Fondo Perpetuo en Chile.




Personal y Voluntarios del Centro de Servicio

asistieron capacitación para que sirvan mejor

a los participantes del Fondo Perpetuo.




Bienvenidos a los Kimball's, nuevos misoneros con el Fondo Perpetuo aquí en Chile.

Son de San Antonio, Texas, USA










Mauricio Andres Cabezas Parra

Rama Tierras Blancas

Distrito Coquimbo

Al regresar de mi misión, el Fondo Perpetuo fue una gran bendición en mi vida. Desde que escuche al Presidente Gordon B. Hinckley hablar de este plan, pude sentir el Amor del Señor y la necesidad de demostrarle mi gratitud a través de mi esfuerzo y el pago mensual de mi deuda con Él. A cambio sabía que obtendría, además de mi Título Profesional, grandes Bendiciones Espirituales.


En una ocasión, vino a nuestra Estaca el Hermano encargado el Fondo Perpetuo, para tener una charla acerca de Carreras y del fondo mismo. Fue una reunión muy especial, en donde sentí fuertemente el Amor de Mi Padre Celestial y Su Hijo Jesucristo, aprecié el Poder de la Humildad que me invadió, al sentir tanta gratitud. Al finalizar la reunión tenía mi pecho henchido y me sentía muy emocionado, supe en mi mente entonces que me pedirían ofrecer la última oración, y así fue, subí al pulpito y casi no podía hablar. Desde ese momento el Fondo Perpetuo se torno algo más especial aun, algo sagrado.


Me case un año antes de titularme y jamás tuve problemas para pagar mis cuotas.


Hoy soy un profesional con un buen trabajo, grandes bendiciones espirituales y temporales, tengo el gozo de estar con mi amada esposa y una hermosa y dulce hija de 5 meses.


Sé que el Fondo Perpetuo es un programa inspirado y que el Señor espera que disfrutemos de sus beneficios con responsabilidad y gozo, sé que si así lo hacemos, encontraremos grandes bendiciones en el transcurso de nuestra vida laboral, lo que permitirá tener una mejor calidad de vida, siendo responsables con nuestro dinero, pagando nuestros diezmos y disfrutando de la paz que hayamos cuando tenemos todo lo que necesitamos, después de dar nuestro mejor esfuerzo.


Sé que Jesuscristo Vive y que el Fondo Perpetuo, en gran medida, nos permite ser mas como Él.






Héctor Henríquez Torres
Rama Paipote
Estaca Copiapó
Me uní a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cuando tenía 18 años de edad gracias a un amigo que tuvo la valentía de compartir el Evangelio restaurado conmigo, un año después fui llamado a servir en la Misión Chile Concepción ( 2004 – 2006), al regresar a casa comencé a estudiar inmediatamente la carrera de Psicopedagogía y un año después de eso postule al Fondo perpetuo para la Educación y fue una gran bendición en mi vida ya que gracias a eso pude terminar mis estudios, formar una familia y servir al Señor al mismo tiempo. Al momento de casarme ya estaba estudiando así que con mi esposa debimos sacrificar varios momentos de estar juntos para estudiar hasta altas horas de la noche, siempre nos apegamos a las palabras que Nuestro Padre Celestial nos entrega a través de sus hombres inspirados en esta última dispensación, como dice el himno por sacrificios se dan bendiciones. Por medio del FPE pude ver realmente que el Señor cumple sus promesas cuando hacemos lo que Él nos pide, es por esto también que veo una gran responsabilidad el poder cumplir con mis pagos de devolución para que otros jóvenes puedan recibir las bendiciones que yo recibí. Actualmente trabajo en una escuela ejerciendo mi profesión y es realmente gratificante trabajar en algo que me gusta y con lo cual también puedo sustentar a mi familia. El Fondo Perpetuo para la Educación fue inspirado por el Señor para bendecir nuestras vidas y la de nuestras familias, para que progresemos tanto temporal como espiritualmente.

Historia de Éxito

La Mano del Señor en Mi Vida
Por: Ángela Romero Gatica
Rama Victoria
Distrito Victoria

A fines del año 2004 regrese de la Misión Buenos Aires Sur, dar a conocer el evangelio a mis hermanos argentinos fue una experiencia maravillosa. Durante este tiempo tan lindo se intensifico en mí el deseo de estudiar pedagogía básica, profesión que siempre me gustó. A los pocos meses de regresar ingresé a la carrera en la universidad Arturo Prat en la ciudad de Victoria, lugar en donde vivo. El desafío era grande sabía que tenía las capacidades necesarias para estudiar, pero no el dinero para costear los estudios durante cinco años, decidí confiar en el señor sabiendo que si yo cumplía con mi parte él lo haría también.

El primer año lo pagué gracias a la ayuda de mis padres y de un ángel que se ofreció como regalo de cumpleaños cancelarme un semestre en la universidad, para mi gran alivio el primer año estaba cubierto, me sentía agradecida, pero pensaba de continuo en la forma de costear los semestres que vendrían. Ya estaba en la mitad del segundo año y me encontraba en la misma situación del año anterior, entonces milagrosamente apareció otra persona que me facilitó a modo de préstamo la cantidad suficiente de dinero para cubrir mi segundo año de estudio, la mano del señor estaba detrás de todo, yo lo sabía.

Durante el tercer año de estudio me case con un hombre maravilloso, mi vida dio un giro completo, por lo tanto, el desafío de continuar mis estudios llevando una vida de casada se volvió aún más complejo. Encontré un trabajo que me permitió pagar el quinto semestre de la carrera, pero a mitad de este nuevamente quede sin trabajo, fue entonces que postule al Fondo Perpetuo para la Educación, durante los tres semestres que me restaban el programa me ayudó con el financiamiento de mis estudios. El saber que tendría el apoyo para terminar mi carrera me llenó de tranquilidad y esperanza. Al mismo tiempo que recibía ayuda de FPE, me ofrecieron trabajo en la universidad en donde estudiaba, en el Instituto de Investigaciones Pedagógica, comencé haciendo labores de ayudantía y luego como asistente de dirección. Hace un año me titulé y actualmente me desempeño como profesional de apoyo en investigación y asesoría a escuelas de la IX región.

Pienso en todas las bendiciones que he recibido; mi hija Emma, mi amado esposo y en las tiernas misericordias de Dios y se me llena el corazón de gratitud. La experiencia con el FPE ha fortalecido mi testimonio del evangelio y me ha ayudado a alcanzar la excelencia. El ser profesional ha mejorado mucho mi calidad de vida.

Espero que mi experiencia ayude a otros a confiar en el señor, sé que la única forma de alcanzar el éxito es a través de la perseverancia y de un esfuerzo continuo siempre tomada de la mano de él. Esta es la iglesia de Cristo, él la dirige, sé que el programa FPE es inspirado por Dios, lo testifico y comparto en el nombre de Jesucristo amén.




Con sus padres Elba y Máximo en el día de su ceremonia de egreso.





Con su esposo Guillermo y su hija Emma.


































































!Felicitaciones! a Hermana Susana Jimenez. Ella ha sido escojida el voluntario del mes. Gracias por todo sus esfuerzos en FPE.